Una joven sufre un brutal accidente en el que pierde a su prometido y a su futuro hijo. Queda postrada en una silla de ruedas y su padre, al que apenas conoce, se ve obligado a llevarla con él. Una vez en la casa de su infancia, todos los secretos del pasado saldrán a la luz.
Fallida película de terror que tira de tópicos y clichés para contarnos una historia que hemos visto anteriormente mil veces. El elemento terrorífico se explota muy poco en detrimento de desarrollar una historia dramática que no ofrece gran interés. La ambientación y la atmósfera no están muy trabajadas, y eso nos impide meternos en la película. A su favor podemos decir que la hora y media de metraje no se hace demasiado larga pese a los bajones de ritmo de que adolece.
Recuerda en muchos puntos, salvando las distancias, a Lo que la verdad esconde (2000), aunque queda claro que el director Kevin Greutert no es Robert Zemeckis. Greutert es también el responsable de las dos últimas entregas de la saga "Saw", que no he visto.
La pelirroja Sarah Snook realiza un trabajo correcto llevando todo el peso de la película, y tiene pinta de poder convertirse en una futura "scream queen". Se la puede ver en la reciente Predestination (2014) acompañando a Ethan Hawke.
Poco más que añadir, una película que no aporta nada nuevo y que puede ser apta para ver en una sobremesa de fin de semana por su tufillo a telefilm. Mediocre.
Mi nota: 3
miércoles, 7 de enero de 2015
domingo, 28 de diciembre de 2014
PROXY (Zack Parker, 2013)
En esta ocasión voy a prescindir de la sinopsis para no arruinar nada a quien quiera ver esta película, consideración que no han tenido muchas de las webs que la han reseñado. Lo único que puedo decir es que su inicio es impactante y por eso prefiero ahorrar detalles.
"Proxy" es un thriller dramático con elementos de cine de terror que se atreve a abordar algunos temas que suelen ser tabú a la hora de mostrarlos en pantalla. No hay demasiada violencia en la película, pero hay un par de secuencias que se quedarán en nuestras retinas, una por su seca crudeza (la inicial) y la otra por que el director se recrea usando la cámara lenta (la escena de la bañera).
La película está claramente dividida en dos segmentos. Durante la primera hora el director nos mete en el punto de vista de una enigmática mujer de la que apenas se nos dan datos aparte de su errático comportamiento. El ritmo durante esa primera parte es muy pausado y la ambientación es casi surrealista, ya que no sabemos muy bien qué está pasando ni por qué los personajes actúan de la manera en que lo hacen. En la segunda hora cambiamos de protagonista y poco a poco se nos va desvelando toda la trama. El ritmo sigue siendo lento aunque aquí la película se vuelve más irregular, con tramos que no aportan nada y que nos hacen perder interés.
Lo mejor de "Proxy", aparte del desconcierto que provoca su primera mitad, son sus personajes tan alejados de lo convencional. Las dos protagonistas están claramente defectuosas y muestran un grado de perturbación extremo, aunque el director juega muy bien con las personalidades de ambas para que no lleguen a resultar caricaturescas. El trabajo de las dos actrices principales es notable, sobre todo el de Alexia Rasmussen que aporta una presencia inusualmente inquietante.
Aunque en su primera mitad puede ser complicada de ver y de entender, y a ciertas incoherencias del guión, lo cierto es que las virtudes de la película prevalecen hasta que su desenlace (que está totalmente fuera de tono) estropea el conjunto. A pesar de ello, Zack Parker logra una película interesante por su originalidad y por su forma, que seguramente no te dejará indiferente.
Mucha gente (y el propio cartel del film) resalta la influencia Hitchcockiana pero yo no termino de verla. De hecho, por momentos me recuerda mucho más al cine de David Lynch. Por cierto, el título parece hacer referencia a un síndrome o trastorno de personalidad que entenderéis cuando veáis la peli.
Mi nota: 6
lunes, 22 de diciembre de 2014
ST. VINCENT (Theodore Melfi, 2014)
Vince es un viejo huraño con un carácter muy agrio, que vive sólo y en condiciones miserables. Un día, una madre separada con su hijo llegarán para instalarse en la casa de al lado y alterarán la existencia de Vince.
Estamos ante una comedia dramática para el pleno lucimiento de Bill Murray. Más ligera y menos exigente que Flores Rotas (2005), "St. Vincent" funciona mejor de cara a un público más mayoritario. Pese a su componente dramático, es de esas películas que te dejan buen sabor de boca y de las que sales contento del cine. Está claro que no inventa nada y que la historia del viejo gruñón que termina ablándandose (aunque tampoco demasiado) la hemos vista repetida hasta la saciedad, pero ello no impide que funcione a la perfección.
Bill Murray es el alma de este film, bordando el papel de viejo perdedor acabado que repele a la gente, y se hace difícil pensar qué hubiera sido de esta película con otro actor. La química del ya veterano intérprete con el joven Jaeden Lieberher (que lo hace francamente bien a pesar de su edad) nos brinda los mejores momentos de la película.
En el reparto aparecen otros nombres conocidos, como Melissa McCarthy, Naomi Watts, Terrence Howard o Chris O'Dowd (el Roy de The IT Crowd). El director es el desconocido Theodore Melfi.
Pese al aire telefílmico de la cinta, y a la poca novedad de lo que se nos cuenta, el portentoso trabajo de Bill Murray hace que no nos aburramos en ningún momento y que lleguemos a emocionarnos en el tramo final. Están comparando esta película con Mejor Imposible (1997), pero pese a que comparten puntos en común, creo que "St. Vincent" está en un escalafón inferior tanto en pretensiones como en resultado. Sin embargo, sigue siendo muy recomendable.
Por cierto, no os perdáis la impagable secuencia durante los títulos de crédito donde el señor Murray se casca una versión a su manera de "Shelter from the storm" de Bob Dylan.
Mi nota: 6
MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA (Woody Allen, 2014)
En estos tiempos de hipsterismo galopante da un poco de miedo decir algunas cosas, pero como yo ya tengo una edad y no respeto las modas, puedo afirmar con contundencia que ME GUSTA WOODY ALLEN!
Repito, me gusta Woody Allen, me agradan sus bandas sonoras de jazz clásico, me encantan sus guiones y sus diálogos, me río con la excentricidad de sus personajes, me divierte ver sus rancios títulos de crédito, e incluso me hacen gracia sus referencias intelectualoides, qué le vamos a hacer. Pues bien, todo eso es lo que vais a encontrar en abundancia en "Magia a la luz de la luna", ni más ni menos que una película típica y tópica del casi octogenario director neoyorquino.
Allen vuelve a contarnos la misma historia de siempre, aquí ambientada a finales de los años 20 (del siglo XX, parece mentira que dentro de poco vayamos a entrar en unos nuevos años 20). La trama gira en torno a un mago de carácter avinagrado y totalmente escéptico, que es invitado por una familia adinerada para que intente desacreditar a una vidente que parece estar aprovechándose de la matriarca.
La película es una comedia ligera en la línea de anteriores trabajos como Scoop (2006) o Si la cosa funciona (2009), en la que el británico Colin Firth interpreta con acierto el papel que a buen seguro se hubiera reservado el propio Woody Allen si fuera 20 años más joven. Las continuas contestaciones irónicas del personaje son lo mejor de la película, y demuestran que el director no ha perdido un ápice de mordacidad a la hora de escribir diálogos. Como partenaire tenemos a la cada vez más en alza Emma Stone, que da una buena réplica al protagonista, aunque tal vez debido a la diferencia de edad no me terminó de convencer la química entre ambos.
La ambientación está muy cuidada, tanto en vestuario como en localizaciones, y los decorados naturales de Niza le dan un particular encanto a la fotografía de la película.
Poco más que decir, si no os gusta Woody Allen no os va a gustar. Pero si os gusta, como es mi caso, os parecerá una delicia.
Mi nota: 7
Repito, me gusta Woody Allen, me agradan sus bandas sonoras de jazz clásico, me encantan sus guiones y sus diálogos, me río con la excentricidad de sus personajes, me divierte ver sus rancios títulos de crédito, e incluso me hacen gracia sus referencias intelectualoides, qué le vamos a hacer. Pues bien, todo eso es lo que vais a encontrar en abundancia en "Magia a la luz de la luna", ni más ni menos que una película típica y tópica del casi octogenario director neoyorquino.
Allen vuelve a contarnos la misma historia de siempre, aquí ambientada a finales de los años 20 (del siglo XX, parece mentira que dentro de poco vayamos a entrar en unos nuevos años 20). La trama gira en torno a un mago de carácter avinagrado y totalmente escéptico, que es invitado por una familia adinerada para que intente desacreditar a una vidente que parece estar aprovechándose de la matriarca.
La película es una comedia ligera en la línea de anteriores trabajos como Scoop (2006) o Si la cosa funciona (2009), en la que el británico Colin Firth interpreta con acierto el papel que a buen seguro se hubiera reservado el propio Woody Allen si fuera 20 años más joven. Las continuas contestaciones irónicas del personaje son lo mejor de la película, y demuestran que el director no ha perdido un ápice de mordacidad a la hora de escribir diálogos. Como partenaire tenemos a la cada vez más en alza Emma Stone, que da una buena réplica al protagonista, aunque tal vez debido a la diferencia de edad no me terminó de convencer la química entre ambos.
La ambientación está muy cuidada, tanto en vestuario como en localizaciones, y los decorados naturales de Niza le dan un particular encanto a la fotografía de la película.
Poco más que decir, si no os gusta Woody Allen no os va a gustar. Pero si os gusta, como es mi caso, os parecerá una delicia.
Mi nota: 7
viernes, 19 de diciembre de 2014
MUSARAÑAS (Juan Fernando Andrés/Esteban Roel, 2014)
Agradecemos a la gente de Aullidos.com la invitación para el preestreno de la película.
Dos hermanas viven enclaustradas en una casa dentro de un ambiente severamente religioso. Aunque la pequeña hace una vida más o menos normal, la hermana mayor sufre un trastorno que le impide traspasar la puerta hacia el exterior. Un día, la aparición de un extraño alterará la vida de ambas.
A aquellos de vosotros que tengáis un perro como mascota probablemente os haya pasado que, al sacarlo a pasear un día cualquiera, vuestro can se pone a hacer sus necesidades y, cuando acaba, observáis atónitos cómo el excremento ha quedado de pie, en vertical, y dotado de una graciosa forma que parecería haber sido modelada por el más experto de los maestros churreros. Pues bien, eso es "Musarañas". Una caquita burlona.
Lo peor que le puede pasar a una película es que no tenga clara su propia identidad. Y en este caso es notorio que los directores no saben si su obra es un drama, una comedia, un thriller o una parodia. Al final se crea un batiburrillo de géneros que resulta bastante indigesto. La película no arranca mal, con una primera mitad en clave de drama con toques de terror psicológico y planteando una trama que genera muchas expectativas. Pero según va avanzando, todas las esperanzas se van yendo al garete sin remisión mientras vemos cómo la cosa se le va de las manos al tándem de directores. Lo que parecía un tenso drama termina derivando en una pantomima caricaturesca.
Asisto perplejo a una ristra sin fin de comentarios favorables en los medios sobre esta película. He visto cómo se habla de "Musarañas" mencionando repetidamente obras como "Misery", "Repulsión", "Qué fue de Baby Jane" e incluso "A l'interieur". Acepto la referencia de "Misery" porque es evidente que una parte de la trama se le parece mucho, pero el resto de comparaciones me parecen exageradas e incluso ofensivas. Pese a ser muy diferentes entre sí, todas esas películas comparten una magnífica composición de atmósfera que llega a ser opresiva para el espectador. En "Musarañas" la tensión brilla por su ausencia, y cuando se intenta crear cierto ambiente angustioso enseguida queda arruinado por las ridículas reacciones de los personajes o incluso por las interpretaciones. Mucha gente habla del mal rato que se pasa, pero en el cine la sala entera se reía en los momentos pretendidamente tensos.
El desenlace de A l'interieur (2007) conseguía impactar por su crudeza excesiva que no se reservaba absolutamente nada. Desgraciadamente, el desenlace de "Musarañas" quiere ofrecer un efecto similar pero se queda cortísima ya que los directores no se atreven a mucho no sea que el público se espante. Si realmente quieres arriesgar tienes que ir con todo y no te puedes quedar a medias, y lamentablemente eso es lo que le pasa a esta producción. Además, se nota mucho la mano de Alex de la Iglesia (aquí en teoría sólo es productor) en el desenlace caótico que ya es seña de identidad de sus propias películas.
Vamos con las interpretaciones. Macarena Gomez se come la película de principio a fin. Pero lo hace de una manera poco convencional, ya que mezcla continuamente registros altamente dramáticos con otros dignos de ser parodiados. Un segundo está bordando una escena intensa con gran sobriedad, y al segundo siguiente entra en "modo Jim Carrey" y empieza a sobreactuar exageradamente. Resulta extraño ver una actuación tan brillante y patética, que se convierte en lo mejor y lo peor de la película al mismo tiempo. Una interpretación así no se ve todos los días, y desde luego tiene su mérito. Yo le daría el Goya a la mejor actriz sin dudarlo, por hacerlo tan bien y tan mal a la vez, y no lo digo de coña.
En cuanto al resto, Nadia de Santiago está bien como hermana pequeña, mientras que Hugo Silva y Luis Tosar pasan sin pena ni gloria.
Mención aparte merece la corta aparición de la pseudoactriz y novia del productor Carolina Bang.***SPOILER***La muerte de su personaje es tan patética que parece sacada directamente de una spoof movie. De hecho me trajo a la memoria el famoso grito "Oh my gooooodddddd" de la infame Troll 2 (1990). En ese nivel estamos. Si no sabéis de qué hablo, youtubead. ***FIN DE SPOILER***
Poco más que añadir. Una pena que no se haya decidido tirar hacia un género concreto, pues podría haber salido algo curioso si se hubiese planteado esta historia dentro del género de terror psicológico, e incluso tal vez como una comedia sin cortapisas.
Como reflexión final, resulta curioso ver cómo actúan los medios (tanto profesionales como amateurs) cada vez que sale una producción patria de este tipo. Queda claro que en este país todo va orientado al vil metal, y que da igual engañar a la gente con campañas de promoción orquestadas y muy bien pensadas. Estoy convencido de que si esta película fuera americana, la prensa la hubiera masacrado. Claro que tanto delito tienen los que engañan como los que se dejan engañar. Pero a mí no me la cuelan, aunque con casos tan flagrantes como este me empiezo a cuestionar si mi criterio no estará defectuoso. Bueno, al menos mi caca no engaña a nadie!
Mi nota: 3 (por la Macarena)
martes, 16 de diciembre de 2014
ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL INFIERNO (John Erick Dowdle, 2014)
Una impetuosa arqueóloga trabaja en el proyecto de su padre, que es nada más y nada menos que hallar la alquímica piedra filosofal. Sus investigaciones la llevan hasta las catacumbas de París, donde tendrá que sumergirse acompañada de un grupo de exploradores.
Volvemos a reseñar un found footage que redunda en los tópicos del género, aunque conservando cierta personalidad propia. El director John Erick Dowdle, autor también de The Poughkeepsie Tapes (2007), La trampa del mal (2010) o el remake de la española "Rec", Quarantine (2008), nos trae una nueva película de metraje encontrado que conserva muchas de las señas de identidad del género aunque con mucho menos terror del esperado. De hecho, una de las sorpresas de "Así en la tierra como en el infierno" es que tiene un alto componente de cine de aventuras. Esto, que a priori choca frontalmente con el formato de "cámara al hombro", le da un aire distinto a la película respecto a su abundante competencia y la hace realmente entretenida. Lo mejor de la cinta son esos momentos de "búsqueda del tesoro" que resultan muy dinámicos y atrapan al espectador.
Se nota que el director está curtido en este género y que se siente muy cómodo con esta manera de rodar. En mi opinión, la cámara no marea como en otras películas y el ritmo está bastante compensado durante todo el minutaje. Me resulta muy respetuosa con el formato, y tal vez por ello se le puede achacar cierta previsibilidad tanto en la trama como en los momentos más tensos.
Al estar ambientada en las catacumbas parisinas, la sensación de claustrofobia es bastante alta durante muchos minutos, aunque creo que no llega al grado de angustia que lograba la española La Cueva (2014). Aunque el guión aporta pocas novedades, encontramos algunos momentos tensos bien logrados, y podemos decir que el desenlace es distinto a lo acostumbrado en este tipo de producciones.
Técnicamente está al nivel de los mejores found footages, y en el habitual reparto de caras jóvenes y poco conocidas destaca claramente la actriz protagonista Perdita Weeks, que le aporta una gran frescura y entusiasmo a su personaje, de tal manera que su interpretación termina dejándonos una grata impresión.
Por lo tanto, estamos ante una película que no inventa nada nuevo pero que, pese a sus defectos, está bien producida e introduce ese componente aventurero que hace que sea muy entretenida.
Mi nota: 6,5
Volvemos a reseñar un found footage que redunda en los tópicos del género, aunque conservando cierta personalidad propia. El director John Erick Dowdle, autor también de The Poughkeepsie Tapes (2007), La trampa del mal (2010) o el remake de la española "Rec", Quarantine (2008), nos trae una nueva película de metraje encontrado que conserva muchas de las señas de identidad del género aunque con mucho menos terror del esperado. De hecho, una de las sorpresas de "Así en la tierra como en el infierno" es que tiene un alto componente de cine de aventuras. Esto, que a priori choca frontalmente con el formato de "cámara al hombro", le da un aire distinto a la película respecto a su abundante competencia y la hace realmente entretenida. Lo mejor de la cinta son esos momentos de "búsqueda del tesoro" que resultan muy dinámicos y atrapan al espectador.
Se nota que el director está curtido en este género y que se siente muy cómodo con esta manera de rodar. En mi opinión, la cámara no marea como en otras películas y el ritmo está bastante compensado durante todo el minutaje. Me resulta muy respetuosa con el formato, y tal vez por ello se le puede achacar cierta previsibilidad tanto en la trama como en los momentos más tensos.
Al estar ambientada en las catacumbas parisinas, la sensación de claustrofobia es bastante alta durante muchos minutos, aunque creo que no llega al grado de angustia que lograba la española La Cueva (2014). Aunque el guión aporta pocas novedades, encontramos algunos momentos tensos bien logrados, y podemos decir que el desenlace es distinto a lo acostumbrado en este tipo de producciones.
Técnicamente está al nivel de los mejores found footages, y en el habitual reparto de caras jóvenes y poco conocidas destaca claramente la actriz protagonista Perdita Weeks, que le aporta una gran frescura y entusiasmo a su personaje, de tal manera que su interpretación termina dejándonos una grata impresión.
Por lo tanto, estamos ante una película que no inventa nada nuevo pero que, pese a sus defectos, está bien producida e introduce ese componente aventurero que hace que sea muy entretenida.
Mi nota: 6,5
jueves, 11 de diciembre de 2014
RELATOS SALVAJES (Damián Szifron, 2014)
Voy a ser breve, ya que no quiero destripar nada de estos "Relatos salvajes". Sin saber mucho de la película, fui a verla creyendo que era una de historias cruzadas. Pero no, realmente estamos ante una recopilación de relatos cortos que no se interrelacionan en ningún momento. Eso sí, podemos decir que tienen como nexo común un fino humor negro (en algunas de las historias mucho más intencionado que en otras) y que vienen a retratar la reacción del ser humano cuando se ve empujado al límite.
Como es lógico en este tipo de producciones, algunas de las historias tienen más interés que otras, pero en general mantienen un buen nivel. La mayoría de las tramas tienen una alta carga de crítica social, y el humor negro se usa para esconder temas muy serios. De hecho, vemos en varias ocasiones cómo aparece el lado más oscuro de las personas cuando se enfrentan a circunstancias extraordinarias.
Técnicamente la película es irreprochable, y la parte actoral no desmerece. Con tantas historias, estamos ante un amplio desfile de actores y actrices argentinos, pero quiero destacar a Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Oscar Martinez (el padre del segmento "La propuesta") y Érica Rivas (la novia del segmento "Hasta que la muerte nos separe"). Es la primera película del director y guionista Damián Szifron, hasta ahora curtido en series de televisión como "Hermanos y detectives" (que se llegó a exportar a España).
Recomendable para un amplio sector de público, aunque alguna trama puede resultar algo sórdida.
Mi nota: 7
Como es lógico en este tipo de producciones, algunas de las historias tienen más interés que otras, pero en general mantienen un buen nivel. La mayoría de las tramas tienen una alta carga de crítica social, y el humor negro se usa para esconder temas muy serios. De hecho, vemos en varias ocasiones cómo aparece el lado más oscuro de las personas cuando se enfrentan a circunstancias extraordinarias.
Técnicamente la película es irreprochable, y la parte actoral no desmerece. Con tantas historias, estamos ante un amplio desfile de actores y actrices argentinos, pero quiero destacar a Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Oscar Martinez (el padre del segmento "La propuesta") y Érica Rivas (la novia del segmento "Hasta que la muerte nos separe"). Es la primera película del director y guionista Damián Szifron, hasta ahora curtido en series de televisión como "Hermanos y detectives" (que se llegó a exportar a España).
Recomendable para un amplio sector de público, aunque alguna trama puede resultar algo sórdida.
Mi nota: 7
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