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domingo, 12 de abril de 2015

EXCISION (Richard Bates Jr., 2012)

Pauline es una joven inadaptada que vive con una familia desestructurada. Su madre es excesivamente controladora, su padre apenas tiene personalidad y su hermana pequeña está enferma. Todo esto, unido a su dejado aspecto, contribuye a que la personalidad de Pauline se salga de lo normal.

Poco más puedo contar en la sinopsis sin revelar cosas importantes. Lo cierto es que Excision, aunque se la suele catalogar como película de terror, es más un drama que nos cuenta cómo ve el mundo una adolescente desilusionada, incomprendida y trastornada. Sus padres no la entienden, en el instituto no tiene amigos/amigas, y su hermana, que es la única persona a la que se siente unida, sufre una enfermedad pulmonar que se va agravando día a día. En este entorno, las cosas no son fáciles para Pauline y, para colmo, la visión que tiene de la realidad está fuertemente distorsionada.

Tenemos una película interesante, que nos golpea desde la primera secuencia con imágenes perturbadoras que van salpicando el metraje. Todas estas secuencias son bastante gráficas y están repletas de líquido rojo, pero no son más que una metáfora de la dualidad que mora en la protagonista. Aparte de estos momentos oníricos, durante la película encontramos otros elementos que pueden resultar altamente desagradables para estómagos poco curtidos, siendo el propio aspecto del personaje principal, unido a su comportamiento, uno de ellos y que está omnipresente durante toda la película.
Sin embargo, como decía más arriba, estamos ante un drama bien contado y que sabe transmitir una sensación de tristeza mezclada con angustia para conseguir momentos cuasi surrealistas. Esa es la mejor baza de una película que no se hace pesada en ningún momento, a lo que también ayuda su corto metraje (apenas hora y veinte minutos). El problema que tiene Excision es que te pone delante un personaje con el que puedes llegar a identificarte por momentos, pero que tiene un componente desagradable muy elevado y un comportamiento que raya en la psicopatía, y eso hace que el espectador ponga distancia con el personaje y, por añadidura, con la propia película.

Pese a ello, la interpretación de AnnaLynne McCord (actriz forjada en series de TV) es monumental, llevando todo el peso de la función sobre sus hombros. La increíble transformación física de la actriz (buscad fotos de ella en la vida real) unida a la manera de transmitir su personalidad trastornada conforman una actuación más que remarcable. En el curioso reparto encontramos a rostros que frecuentan las series de televisión como Roger Bart o Ariel Winter (una de las niñas de Modern Family) junto a gente veterana tan dispar como la ex-actriz porno Traci Lords en el papel de la madre y los cameos de Malcom McDowell, John Waters, Marlee Matlin y Ray Wise.
El director Richard Bates Jr. firma con este film su primer trabajo como realizador, sin duda una interesante carta de presentación.

Según se mire, Excision puede ser una metáfora algo exagerada (o no) de la sexualidad en la adolescencia o bien un cuento macabro sobre una psicópata. O tal vez ambas cosas. No puedo recomendarla a paladares sensibles, pero sin duda es un producto interesante.

Mi nota: 6

miércoles, 8 de abril de 2015

CITIZENFOUR (Laura Poitras, 2014)

"Citizenfour" es un documental que se adentra en el turbio caso de Edward Snowden, convirtiéndole de hecho en el protagonista de la película. Entiendo la importancia que puede tener este documental por la relevancia que tiene que el propio Snowden destape datos secretos en primera persona, y desde luego no está de más que la gente conozca estos hechos.

Sin embargo, la cinta adolece de dos problemas principales. El primero es que, a mi juicio, las revelaciones tan trascendentales que se nos prometen no dejan de ser algo ya conocido o intuído por cualquier persona mínimamente curiosa. A lo mejor es que yo soy demasiado desconfiado, pero creo que mucha gente es consciente de que la globalidad que estamos alcanzando gracias a la tecnología tiene un precio a pagar: la pérdida de privacidad. Por este motivo, creo que el tema principal de este documental pierde mucho impacto respecto a como se nos vende.
Y el segundo es que nos hemos acostumbrado a ver en el cine documentales primorosamente trabajados, con una estructura de thriller cuidadosamente medida y con un perfecto acabado técnico. En "Citizenfour" apenas tenemos nada de eso. Todo se basa en mostrarnos dónde se refugiaba Snowden y en la entrevista que le realiza el periodista Glenn Greenwald, lo cual evidentemente tiene una gran relevancia informativa pero carece de interés cinematográfico. Esto lo convierte en un producto que resultará inevitablemente aburrido a cualquier espectador que no esté interesado en el tema Wikileaks. No niego que este tipo de documentales necesite la máxima difusión, pero creo que el terreno más propicio para ellos se encuentra en la televisión y no en la pantalla grande.

Queda claro que la película constituye un gran documento periodístico y que algunas de las cosas que se nos cuentan pueden llegar a impactar a ciertas personas, pero como producto cinematográfico se me queda corto en casi todos los sentidos. Lo cual me lleva a cuestionar los motivos por los que "Citizenfour" ganó el Oscar a mejor película documental de 2014. Lo recomiendo sólo a quien tenga curiosidad por el tema.

Mi nota: 4

lunes, 6 de abril de 2015

EL AÑO MÁS VIOLENTO (J.C. Chandor, 2014)

Nueva York, 1981. Un matrimonio regenta una empresa que se dedica a la venta de petróleo, e intentan colocarla en la cima del sector. Pero la gran competencia, unida a la alta tasa de criminalidad imperante, les pondrán en una situación delicada. 

La verdad es que no tengo demasiado que contar sobre "El año más violento". Estamos ante una película de ritmo lento que despierta cierto interés por ver hacia dónde tira la historia, pero que una vez concluida te deja con gesto de "¿esto es todo?". Estamos ante un thriller dramático cuyo visionado, si bien no aburre, no aporta mucho. Y es que la frialdad que exhibe el personaje protagonista se traslada al tono de la película y, por ende, al espectador.

La ambientación está bastante conseguida, la fotografía es muy destacable, el guión está bien construido y la dirección de J.C Chandor me parece más que correcta. Pero el problema es que la historia tiene muy poquito interés para el espectador. La trama tiende a hacernos creer que estamos ante una historia más de mafiosos, pero sin embargo lo que se nos ofrece es todo lo contrario, un hombre con fuertes convicciones para llegar a la cima respetando la legalidad en todo momento. En ese sentido se puede decir que la película es original, pero pierde mucha fuerza al decantarse siempre hacia soluciones pacíficas en lugar de remitirse a su engañoso título.

Oscar Isaac hace un buen papel aunque su personaje permite pocos registros, y película a película va asentándose y forjando una carrera interesante. Jessica Chastain cumple, aunque creo que podía haber dado algo más de sí. Y me gusta mucho la elegancia de Albert Brooks, que aporta una gran presencia a pesar de que también su personaje está algo desaprovechado.

Aprobado justito para una película que podía haber sido mucho más si hubiera contado algo más interesante, o si la trama se hubiese explorado desde un punto de vista menos contenido.

Mi nota: 5

sábado, 4 de abril de 2015

CALVARY (John Michael McDonagh, 2014)

Noqueado tras pillarme con la guardia baja. Así es como me he quedado tras ver esta producción del año pasado que ha llegado recientemente a la cartelera española. Me niego a poner líneas de sinopsis porque cualquier cosa sería un pequeño spoiler y prefiero que veáis la película sin saber nada y que, como a mí, os sorprenda desde su primera secuencia.

"Calvary" es una mezcla de comedia negra y drama magníficamente ambientada en un pueblo irlandés que posee unos parajes arrebatadores. La primera escena de la película consigue meternos de cabeza en la historia presentándonos un pequeño misterio alrededor del cual girará la trama. Una trama que transita con ritmo calmado y desenfadado en su inicio, para ir poco a poco creciendo en intensidad y dramatismo. El padre James, magistralmente interpretado por Brendan Gleeson es el omnipresente motor de la historia, y a su alrededor vemos orbitar a una serie de peculiares personajes que componen una galería de lo más pintoresco. Todos estos personajes vienen a representar diferentes cualidades o personalidades del ser humano, y ofrecen al espectador distintos aspectos sobre los que meditar o identificarse.

En buena medida, la grandeza de "Calvary" reside en su pequeñez. Casi estamos ante una historia costumbrista en la que vemos cómo se desenvuelven todos los habitantes del pueblo en su rutina, pero resulta una delicia observarlo. Entiendo que puede ser fácil caer en el desinterés debido al ritmo lento de la película, pero si nos dejamos llevar por él, la recompensa es grande. Pese al tono aparentemente amable, el guión toca temas bastante delicados como la pederastia en el clero o la humanidad de un asesino, y somos testigos de cómo estos dilemas morales afectan al protagonista al mismo tiempo que a nosotros. Eso sí, la película no impone un criterio y deja que sea el espectador quien juzgue en todo momento. El impactante final nos remata, y el silencio de los primeros títulos de crédito resulta sobrecogedor.

Como digo, Brendan Gleeson da otra clase de interpretación como ya hiciera en Escondidos en Brujas (2008) o El Irlandés (2011), y parece que su enorme presencia sigue crece con cada nueva película. A su lado, vemos toda una pléyade de secundarios que están perfectos en sus papeles. Destacan Chris O'Dowd (famoso por la serie "The IT Crowd"), Kelly Reilly, Aidan Gillen (el Meñique de la serie Juego de Tronos) o el muy veterano M. Emmet Walsh.
El director de "Calvary" es John Michael McDonagh, que logra perfeccionar todo lo bueno que apuntaba su anterior película "El Irlandés" y consigue aquí un film absolutamente redondo.

No sé si me ha pillado desprevenido, pero desde luego no me esperaba este sublime peliculón. Por una vez, háganme caso y vayan a verla.

Mi nota: 9

miércoles, 1 de abril de 2015

NOWHERE MEN (Eric Stephenson, Nate Bellegarde - Norma Editorial)


Otro título de la reciente oleada de cómics de autor de gran calidad lanzados por Image Cómics, "Nowhere Men" es una obra de ciencia ficción con muchos detalles y matices que la convierten en algo especial.

El guionista Eric Stephenson nos plantea una historia trufada de pequeños detalles que nos van dando información sesgada sobre la trama principal. Al principio no sabemos muy bien por dónde van los tiros, pero poco a poco vamos completando un fascinante puzzle en el que cada pieza es una pequeña subtrama.
Lo mejor de la obra es el fascinante trasfondo que han creado los autores, en el que se nos presenta una realidad alternativa en la que la ciencia ha conseguido avances tecnológicos que han cambiado el mundo, dando como resultado una sociedad en la que los científicos son auténticos ídolos de masas conocidos en todo el planeta. No en vano el leit motiv de la obra es la frase "la ciencia es el nuevo rock and roll", y durante todo este primer arco vemos una clara analogía entre los cuatro científicos protagonistas y los Beatles. La locura que desatan estos científicos entre el público está claramente inspirada en el terremoto que supusieron los cuatro de Liverpool allá por los años sesenta.


La historia se nos cuenta de manera no lineal, y los continuos avances y retrocesos en el tiempo nos pueden confundir un poco al inicio de la obra, pero cuando ubicamos a todos los personajes vemos lo bien pensados que están esos saltos en el tiempo para que la trama se nos desvele poco a poco. El mimo que se ha puesto en crear todo este nuevo universo queda patente en todo este primer volumen, que está salpicado de páginas que recrean anuncios publicitarios de las distintas corporaciones científicas que se reparten el poder. La originalidad del diseño de estos logos y carteles es increíble, y parece directamente sacada de un auténtico estudio de publicidad. Además, también se intercalan numerosas páginas de revistas inventadas con artículos de opinión o entrevistas a distintos personajes que vemos en la obra. Todo esto, si bien pueden cortar el ritmo de lectura, sirve para enriquecer la historia y ofrecer un trasfondo de modo similar a como hizo Alan Moore en Watchmen.

El dibujo de Nate Bellegarde me encanta, pues logra dotar a todos los personajes de una gran expresividad y detalle, y recrea admirablemente el paso del tiempo en los rostros de todos ellos. Unido a un monumental trabajo en el color de Jordie Bellaire, en mi opinión estamos ante una de las obras más llamativas visualmente de la actualidad. Para rematar, todo el trabajo de carteles y logos publicitarios realizados por el estudio Fonografiks no merece menos de un sobresaliente.


Queda por ver cuál es el camino que toman los próximos números de "Nowhere Men", pero este primer volumen es una excepcional carta de presentación y deja la sensación de que el guión está perfectamente trabajado y medido. Ciencia ficción, conspiraciones, mutaciones, superpoderes y mucha intriga se mezclan en un cómic que es, ante todo, original. Muy recomendable.

Mi nota: 8,5

NOWHERE MEN (Eric Stephenson / Nate Bellegarde - Norma Editorial)


Otro título de la reciente oleada de cómics de autor de gran calidad lanzados por Image Cómics, "Nowhere Men" es una obra de ciencia ficción con muchos detalles y matices que la convierten en algo especial.

El guionista Eric Stephenson nos plantea una historia trufada de pequeños detalles que nos van dando información sesgada sobre la trama principal. Al principio no sabemos muy bien por dónde van los tiros, pero poco a poco vamos completando un fascinante puzzle en el que cada pieza es una pequeña subtrama.
Lo mejor de la obra es el fascinante trasfondo que han creado los autores, en el que se nos presenta una realidad alternativa en la que la ciencia ha conseguido avances tecnológicos que han cambiado el mundo, dando como resultado una sociedad en la que los científicos son auténticos ídolos de masas conocidos en todo el planeta. No en vano el leit motiv de la obra es la frase "la ciencia es el nuevo rock and roll", y durante todo este primer arco vemos una clara analogía entre los cuatro científicos protagonistas y los Beatles. La locura que desatan estos científicos entre el público está claramente inspirada en el terremoto que supusieron los cuatro de Liverpool allá por los años sesenta.


La historia se nos cuenta de manera no lineal, y los continuos avances y retrocesos en el tiempo nos pueden confundir un poco al inicio de la obra, pero cuando ubicamos a todos los personajes vemos lo bien pensados que están esos saltos en el tiempo para que la trama se nos desvele poco a poco. El mimo que se ha puesto en crear todo este nuevo universo queda patente en todo este primer volumen, que está salpicado de páginas que recrean anuncios publicitarios de las distintas corporaciones científicas que se reparten el poder. La originalidad del diseño de estos logos y carteles es increíble, y parece directamente sacada de un auténtico estudio de publicidad. Además, también se intercalan numerosas páginas de revistas inventadas con artículos de opinión o entrevistas a distintos personajes que vemos en la obra. Todo esto, si bien pueden cortar el ritmo de lectura, sirve para enriquecer la historia y ofrecer un trasfondo de modo similar a como hizo Alan Moore en Watchmen.

El dibujo de Nate Bellegarde me encanta, pues logra dotar a todos los personajes de una gran expresividad y detalle, y recrea admirablemente el paso del tiempo en los rostros de todos ellos. Unido a un monumental trabajo en el color de Jordie Bellaire, en mi opinión estamos ante una de las obras más llamativas visualmente de la actualidad. Para rematar, todo el trabajo de carteles y logos publicitarios realizados por el estudio Fonografiks no merece menos de un sobresaliente.


Queda por ver cuál es el camino que toman los próximos números de "Nowhere Men", pero este primer volumen es una excepcional carta de presentación y deja la sensación de que el guión está perfectamente trabajado y medido. Ciencia ficción, conspiraciones, mutaciones, superpoderes y mucha intriga se mezclan en un cómic que es, ante todo, original. Muy recomendable.

Mi nota: 8,5

domingo, 29 de marzo de 2015

EL EXORCISTA III (William Peter Blatty, 1990)

El Teniente William Kinderman investiga una serie de asesinatos que parecen estar relacionados con el famoso asesino Géminis que aterrorizó a la sociedad años atrás. La investigación le llevará a una institución psiquiátrica donde unos trágicos hechos del pasado acosarán a Kinderman.

Más de 15 años después del estreno de El Exorcista (1973) llega esta tercera parte que, afortunadamente, ignora totalmente lo que contaba El Exorcista II: El hereje (1977), para erigirse en auténtica secuela de la original. William Peter Blatty, escritor de la novela que lo inició todo y guionista de la primera película, toma aquí las riendas del proyecto para hacer las veces de director. "El Exorcista III" adapta otra novela del propio Blatty llamada "Legión" (de hecho la película se debería haber llamado así, pero los productores exigieron que el título fuera explícitamente uno más de la saga El Exorcista).

Es curiosa esta saga, pues todo el mundo la relaciona automáticamente con el cine de terror, pero sin embargo se puede decir que sólo la primera película se adscribe genuinamente al género, ya que la segunda tenía muy poquito terror y esta tercera es un thriller policíaco en toda regla. La trama nos lleva de la mano del teniente Kinderman (personaje que aparecía en la primera película interpretado por Lee J. Cobb), que empieza a ver cierta relación entre los asesinatos que está investigando con algunos hechos que sucedieron 15 años atrás durante el exorcismo de la pequeña Regan.
A pesar de los nexos de unión que hay entre esta película y la original, estamos ante una historia totalmente distinta y que tiene un gran aroma de novela negra. Los diálogos me han sorprendido sobremanera, algunos de ellos me parecen sublimes y demuestran el buen hacer como novelista de William Peter Blatty. Hay que destacar las deliciosas conversaciones entre Kinderman y el Padre Dyer al principio del film, y por supuesto el cara a cara entre el teniente y el presunto asesino Géminis, donde los diálogos alcanzan una intensidad inusitada.

A pesar de ser una historia eminentemente detectivesca, el guión incorpora elementos terroríficos que están bastante bien integrados dentro de una atmósfera muy bien construida, y que llegan a sorprender incluso en la actualidad. Eso sí, hay algún que otro pequeño efectismo que en mi opinión sobra. Lo más polémico fue la inclusión de una escena de exorcismo que estuvo impuesta por los productores del film, y que hace cambiar el final respecto a la novela. Tal vez en ese final la película se va un poco de madre, pero me parece un pequeño precio a pagar tras haber disfrutado de una hora y media muy compensada y bastante entretenida.

George C. Scott (el recordado protagonista de Al final de la escalera (1980)) es aquí el protagonista absoluto, y realiza un trabajo formidable dotando a su personaje de un gran porte y presencia. Me resulta del todo chocante ver que estuvo nominado a los Razzies de ese año como peor actor ¡por esta película!
Junto a él, cabe destacar las interpretaciones de Ed Flanders (no confundir con el vecinito de Homer Simpson) como el Padre Dyer, Brad Douriff (famoso por poner voz a Chucky, el muñeco diabólico) haciendo de asesino endemoniado con una intensidad tremenda, y Jason Miller retomando su papel de Padre Karras (no diré en qué manera para no soltar spoilers).

En definitiva, estamos ante una dignísima secuela directa de la película original que tiene personalidad propia y que le devuelve a la saga todo el interés que la segunda parte había tirado a la basura. Muy entretenida, muy original, y muy recomendable.

Mi nota: 7,5