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domingo, 13 de noviembre de 2016

THE JOYNERS en El Heraldo de Galactus


Volvemos a hablar de cómics en El Heraldo de Galactus, Esta vez hablamos de otra miniserie de 4 números, The Joyners, curiosa historia futurista en la que asistiremos a los conflictos laborales y familiares de George Joyner, ingeniero cuya empresa está a punto de anunciar un dispositivo que cambiará el mundo. Aunque no lo parezca a priori, los Joyners son una especie de versión seria de "Los Supersónicos" (sí, la serie de animación de Hanna-Barbera).


Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The Joyners, los serios Supersónicos


martes, 8 de noviembre de 2016

¿Y AHORA, QUÉ? (Inma Ortega, Santi Selvi, Miguel Delicado, Zarzo) por Ricardo Vilbor

Hoy es un día muy especial para Dentro del Monolito. El guionista de cómics Ricardo Vilbor (Carroñero, Chorizos, atraco a la española) ha elegido este blog para compartir su reseña del cómic ¿Y ahora, qué?, obra recientemente publicada por la editorial Nowevolution. Agradecemos a Ricardo su confianza en este humilde medio, y orgullosamente presentamos su magnífica reseña.


¿Y ahora, qué?, una deliciosa historia sobre la superación y la libertad de elección (por Ricardo Vilbor)


Dice Paco Roca en el prólogo de ¿Y ahora, qué? que no queremos leer historias de ancianos. Yo, que estoy de acuerdo con lo que dice Roca, tengo entre mis tebeos preferidos de los últimos años su Arrugas. ¿Contradicción? No, lo que sucede es que yo considero que lo que no queremos leer es ciertas historias de ancianos. No queremos dramas facilones de mediodía de Antena 3, no queremos folletines de medio pelo con personas mayores, sinceramente. Queremos buenas historias y, sin duda, "¿Y ahora, qué?" lo es.


La novela gráfica arranca con Pablo, un jubilado que un buen día decide cambiar su rutinaria existencia y hacerse runner (los corredores son de otro siglo, chavales). Con lo que el anciano no cuenta es con la oposición tanto de su mujer como de una buena parte de su familia.
Esta es la premisa de la que parten los guionistas, Inma Ortega y Santi Selvi para poner en marcha su obra. A partir de ese momento, los escritores van a ahondar tanto en la vida personal del protagonista como en su lucha interior, haciendo converger ambos en un tierno final.


Los temas que tratan los escritores valencianos son muchos y, si has leído la sinopsis, seguro que pensarás (y acertarás) que la superación personal es uno de ellos. Pero para el que suscribe, el tema central de la obra es la familia. "¿Y ahora, qué?" es un canto a la unidad familiar, al deporte como nexo de unión entre generaciones, a buscar lo que deseas sin dejar de lado a los que amas. Junto a este, destacaría el tema de la libertad de elección en la tercera edad. ¿Tienen los mayores derecho a realizar actividades de riesgo? ¿El lugar de los viejos no es el sofá o el asilo? ¿Nos intercambiamos los roles con nuestros padres cuando envejecemos? Todas estas preguntas se plantean cuando Pablo decide salir a correr, sus hijas y su mujer temen que, debido a su edad, sufra un percance que lo deje maltrecho físicamente. Otros familiares, en cambio, apoyan al protagonista y así lo expresan, tanto con actos como con palabras. Y he aquí uno de los mayores aciertos de Ortega y Selvi: la disparidad de opiniones de sus personajes. Los guionistas dejan hablar a sus personajes, expresarse por sí mismos, y renuncian, de este modo, a imponernos una visión única. Eso, hoy en día, no sólo es de agradecer, sino también de alabar. Ortega y Selvi huyen de arquetipos y logran construir unos personajes redondos, cercanos y complejos. Consiguen que el lector se identifique con alguna de las posturas y argumentos que se plantean y que, de verdad, el tema del albedrío en la tercera edad sea relevante y quede abierto a la interpretación personal. Y ello lo logran a través de una narración bien tejida, unos diálogos realistas y, por encima de todo, gracias al humor. Ortega y Selvi dosifican con acierto ciertas escenas y diálogos que ayudan a relajar la carga dramática y que les permiten tratar con sencillez, oficio y ligereza temas que, como hemos visto, no son nada ligeros.


De la parte gráfica se encargan Miguel Delicado y Zarzo. Miguel se encarga de los lápices y despliega, especialmente,  en esta obra dos de sus máximas virtudes: dominio de la narración (Delicado es un gran dibujante de storyboards y eso se nota) y del acting de los personajes. "¿Y ahora, qué?" es un tebeo que está narrado de manera cristalina, sencilla y deliciosa. Se lee de un tirón  y eso es, en gran medida, gracias al arte de Miguel, quien siempre pone la narración y los encuadres al servicio de la historia. No hay en la obra un solo plano fallido o una secuencia confusa. Ni una. A esto, el artista valenciano le suma su maestría a la hora de representar las expresiones faciales y corporales de los personajes.  Los personajes de Delicado tienen vida, respiran humanidad y calidez.
Por su parte, Zarzo ha añadido a todo lo anterior unas tintas precisas, dinámicas y que han sabido potenciar el lápiz de Delicado. Zarzo es un tipo que sabe lo que se hace, que ha sabido dar profundidad y empaque al álbum y que lo ha dotado de unos fondos sencillamente espectaculares. Dudo mucho que por el precio del cómic (9,95€) pueda encontrarse en el mercado una obra con unos fondos y unos acabados como estos. La ciudad de Valencia está perfectamente representada, tanto es así que podríamos decir que es un personaje más. Cualquier persona que haya visitado la capital del Turia reconocerá no sólo edificios, calles y monumentos emblemáticos, sino también barrios populares y personajes propios de la fauna y flora valenciana.


En definitiva, "¿Y ahora, qué?" es un delicioso relato escrito con soltura, oficio y talento por Ortega y Selvi, y dibujado con no menos talento, dedicación, arte y oficio por Delicado y Zarzo. Un tebeo en el que los autores han invertido mucho tiempo y esfuerzo y que, al igual que su protagonista, lo han dado todo por muy poco. Porque este cómic está hecho con el corazón y eso se palpa en cada viñeta, en cada bocadillo. Porque las mejores cosas de la vida, amigos, no se hacen por dinero.


sábado, 5 de noviembre de 2016

OUIJA (2014) / OUIJA: EL ORIGEN DEL MAL (2016) en Terror Team


Aprovechando el reciente estreno de Ouija, el origen del mal (Mike Flanagan, 2016), he aprovechado para hablar sobre ella y su infame precursora Ouija (Stiles White, 2014) en Terror Team. Acompañadme si así lo queréis en este viaje donde intento explicar los ambiciosos orígenes de esta minisaga y cuáles son los motivos por los que ambas películas son tan diferentes. Espero que os guste.

Podéis leer sendos artículos en los siguientes enlaces, o pinchando en las imágenes correspondientes:



Ouija (Stiles White, 2014)

Ouija, el origen del mal (Mike Flanagan, 2016)

viernes, 4 de noviembre de 2016

QUE DIOS NOS PERDONE (Rodrigo Sorogoyen, 2016)

Madrid, 2011. En plena visita del Papa a la capital, la policía se ve sorprendida por una serie de muertes de ancianas aparentemente producidas por intentos de robo. Pronto aparecerán señales que indican que un asesino en serie campa a sus anchas por el centro de Madrid. 

Parece que últimamente el cine español va cogiéndole el gustillo a los thrillers policiales, ofreciéndonos recientemente varios buenos ejemplos de ello (véase Tarde para la ira). Rodrigo Sorogoyen (Stockholm) se adentra de lleno en el género con su última película, Que Dios nos perdone.

Sorogoyen rueda con buen pulso una historia de asesino en serie con características muy particulares, logrando introducir la trama policíaca con una cadencia lenta pero muy apropiada, al tiempo que se adentra en los recovecos emocionales de la pareja de policías protagonista. Porque es en los dos personajes principales en los que la película apoya todo su peso, y gracias a dos interpretaciones potentísimas consigue mantenerse en pie. La extraña química que se genera entre dos personajes tan antagónicos es, de lejos, lo mejor de "Que Dios nos perdone". Podría decirse que Antonio de la Torre y Roberto Álamo no están en la película, sino que SON la película. Digo esto porque ningún otro personaje de esta historia nos llega a impactar, ni siquiera el implacable asesino, de la misma manera que los inspectores Velarde y Alfaro. Todos sabemos a estas alturas lo buen actor que puede ser Antonio de la Torre cuando quiere, y aquí vuelve a dar muestra de ello. Pero aún así, verdaderamente es Roberto Álamo el que, con una interpretación salvaje y majestuosa, logra que la cinta quede para el recuerdo. Los Goya de este año pueden estar reñidos.

Como ya hacía Raúl Arévalo en la mencionada "Tarde para la ira", Sorogoyen también convierte a Madrid en protagonista de su película, ofreciendo una versión tal vez menos sórdida pero igualmente oscura de la capital, habitualmente poco dada a estos lucimientos. Podemos encontrar en "Que Dios nos perdone" influencias del cine coreano más reciente (una de las cinematografías que más y mejores thrillers nos ha regalado en la última década) en conceptos como el tratamiento que se hace de la policía o incluso en algunos recursos estéticos (esa lluvia del desenlace).

El problema lo encontramos en un guión perezoso que se abandona demasiado al azar en la resolución de algunas situaciones, haciendo que algunos tramos resulten demasiado forzados. Como decía antes, los personajes secundarios no tienen demasiada entidad y no aportan gran cosa, pecado este especialmente sangrante en el personaje del asesino que, para mi gusto, resulta muy poco imponente para lo que pedía la trama. Otra de las cosas que no me termina de convencer es que, aunque la película está ambientada en la visita de Benedicto XVI a Madrid en el año 2011, y pese a que la iglesia tiene cierto protagonismo, no queda del todo claro si la intención del director era hacer una crítica del estamento eclesiástico o simplemente utilizarlo como un elemento accesorio dentro de la historia. El título nos hace pensar en lo primero, pero ya digo que no termina de cuajar.

Por tanto, podemos concluir diciendo que estamos ante un thriller decente pero no redondo, que queda por debajo de otras producciones recientes del mismo estilo. Pese a ello, la película funciona bastante bien y, sin duda, merece verse por las tremendas interpretaciones de Antonio de la Torre y Roberto Álamo.

Mi nota: 6





jueves, 27 de octubre de 2016

THE DARK AND BLOODY en El Heraldo de Galactus


En nuestra nueva colaboración con los amigos de El Heraldo de Galactus, hablamos de una reciente miniserie de terror publicada en los USA por el sello Vertigo de DC. Estamos ante una historia de profundo calado psicológico en la que un veterano de guerra, continuamente perseguido por los traumáticos recuerdos de su participación en la guerra de Irak, verá como algunas de sus peores pesadillas empiezan a cobrar vida.

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

The Dark and Bloody, pájaro de mal agüero


miércoles, 26 de octubre de 2016

DIOSES DE EGIPTO (Alex Proyas, 2016)

Vivimos una época en la que las corrientes de opinión se mueven hacia un lado u otro con una fuerza irresistible. Muchas veces se elevan a los altares películas (o series, o videojuegos, o cómics, etc.) que no merecen tanta unanimidad, y parece que cualquiera que manifieste una opinión contraria tiene un criterio defectuoso. De igual manera, se puede machacar sin miramientos una película incluso antes de su estreno e influenciar al público para que vaya a verla con una idea preconcebida. El fenómeno es curioso, y aunque todo es respetable es precisamente esa masa (la que generaliza y pontifica respecto a una película) la que no respeta opiniones divergentes. Yo intento mantenerme aislado de ese tipo de corrientes (aunque a veces no te lo ponen fácil, la verdad) y trato de formarme una opinión después de ver la película, no antes. Todo esto viene a colación por las atroces críticas que por doquier ha cosechado Dioses de Egipto (Gods of Egypt), las cuales no han sido óbice para que un monolítico servidor se haya aventurado a su visionado. Una vez más, creo que la cosa no es para tanto.

"Dioses de Egipto" no es ni más ni menos que un producto de entretenimiento con el que pasar el rato disfrutando de sus excesos y sus múltiples errores. Sí, porque la película contiene momentos sumamente ridículos, pero desde su inicio queda claro que su pretendida grandilocuencia es autoconsciente, por lo que hemos de encarar su visionado desde el punto de vista del divertimento. En ese sentido, la película de Alex Proyas funciona suficientemente bien, ofreciendo una trama de aventuras con cierta gracia en la que dioses y humanos se ven involucrados en un enfrentamiento épico. Evidentemente, el guión transita bordeando peligrosamente el ridículo, pero en mi opinión se las apaña de alguna manera para lograr caer simpático.

Una película de este tipo, basada en un 90% en la utilización de cromas, necesita un CGI que esté a la altura. Lamentablemente, no es el caso. Los incontables efectos digitales son los que terminan lastrando el conjunto, ya que cada vez que se hace uso de ellos la película se convierte en una animación de videojuego cutre. Cierto es que el efecto de la diferencia de tamaño entre dioses y humanos no ha quedado del todo mal, pero el resto de FX parecen más propios de hace 20 años.

El elenco hace lo que puede, y frente a un Nikolaj Coster-Waldau correcto encontramos a Gerard Butler que no termina de cuajar como villano megalómano. La pareja de jóvenes Brenton Thwaites y Courtney Eaton están convicentes dentro de lo que cabe. También son reseñables las apariciones de Chadwick Boseman (el nuevo Pantera Negra de Los Vengadores) y del veterano Geoffrey Rush.

Mi consejo a la hora de ir al cine es no hacer caso a las críticas (ni siquiera a esta) y menos aún cuando sean unánimes (ver Un monstruo viene a verme). Cada persona tiene su criterio y su gusto, y ha de respetarse. En cuanto a la película, mi veredicto es un aprobado. A pesar de su evidente (y supongo que autoconsciente) horterismo patillero, "Dioses de Egipto" ofrece las suficientes dosis de entretenimiento para que no consideremos una pérdida de tiempo su visionado. Eso sí, egiptólogos y estudiosos de la Historia, manténganse alejados.

Mi nota: 5,5

martes, 25 de octubre de 2016

LA CASA Y EL CEREBRO en Terror.Team


Seguimos acelerando en Terror.Team, y hoy publicamos la reseña de una novela poco conocida en nuestro país, pero que es una de las grandes precursoras del género de casas encantadas. Considerada por Lovecraft como uno de los mejores escritos sobre el tema, La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton) anticipa buena parte de los elementos que serían implementados posteriormente en innumerables novelas de terror. 

Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:

La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton)