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viernes, 28 de agosto de 2015

EL AMERICANO (Anton Corbijn, 2010)

Tras sobrevivir a una emboscada en una apartada cabaña en Suecia, un asesino a sueldo se traslada a un remoto pueblo italiano. Allí tendrá que llevar a cabo una misión de aparente poco riesgo, y él espera que sea la última.

El americano es de esas películas que dejé pasar cuando se estrenó y que no ha sido hasta ahora que se ha dado la ocasión propicia para verla gracias a un pase en televisión. Pese a tratarse de una película estadounidense, su ritmo la emparenta bastante con algunas cinematografías europeas. Y es que al director Anton Corbijn poco le interesa el acelerado frenetismo del cine de acción americano, y prefiere optar por una cadencia mucho más pausada pero para nada carente de intensidad.
Tras un inicio impactante, la película transcurre con calma y con poco diálogo. Casi parece una obra costumbrista en la que vemos al protagonista adaptándose a un nuevo entorno. Sin embargo, el ritmo lento no impide que la película avance sin pausa y que no dejen de pasar cosas. Además, eso ayuda mucho a que las escenas de acción resulten mucho más epatantes.
"El americano" resulta cautivadora visualmente, ahí se nota la experiencia de Corbijn en el mundo de la fotografía y los vídeos musicales. Además, los parajes y pueblos donde se desarrolla la acción dan mucho juego y el director sabe sacarles provecho.

Reconozco que George Clooney me parece un actor normalito con muy pocos registros, pero lo cierto es que en este film no se le puede reprochar nada. El papel le va muy bien, ya que le permite pasar toda la película sin variar el gesto. Él es el protagonista absoluto, pero hay que destacar a las dos mujeres que le acompañan. Tanto la actriz italiana Violante Placido como la alemana Thekla Reuten aportan una gran presencia rezumando sensualidad y misterio, y resultan un alto contraste para el taciturno personaje de Clooney.

Muy recomendable pieza de género negro que en muchos aspectos tira de conceptos más propios de un cine más clásico que el de los tiempos que corren. De hecho, no me resulta difícil imaginarme esta película estrenándose en los primeros años 70 y con Steve McQueen de protagonista.

Mi nota: 7,5

miércoles, 26 de agosto de 2015

LA CARTA 44 vol. 1 (Charles Soule, Alberto Jiménez Alburquerque - Norma Editorial)


El recién electo presidente de los Estados Unidos recibe una carta en la que se le informa del descubrimiento de una estructura no humana en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Una misión tripulada ha sido enviada en secreto para recabar más información.

La carta 44 es una historia de ciencia ficción creada por Charles Soule y el dibujante español Alberto Jiménez Alburquerque que retoma los esquemas de los relatos de la época dorada del género. El espíritu de nombres como Isaac Asimov o, sobre todo, Arthur C. Clarke, sobrevuelan la obra en todo momento. La admiración de Soule hacia estos escritores queda patente en numerosos homenajes (el proyecto Monolito, la USS Clarke, la nave de exploración Bowman, el cilindro perfecto que recuerda a la saga de Rama). Ver plasmado en un cómic el clásico planteamiento de la aparición de un artefacto alienígena y las repercusiones de ello en nuestro planeta resulta un gustazo para los que crecimos leyendo sagas como Cita con Rama, 2001 o Fundación. 


El guión de los primeros 6 números que componen este primer volumen es de esos que te enganchan desde el principio, proponiendo un misterio que irá desvelándose poco a poco. Formalmente, la obra se desarrolla alternando continuamente dos tramas: la del presidente de los USA (un claro trasunto de Barack Obama, por cierto) por una parte, y la de los astronautas que han de intentar tomar contacto con el objeto extraterrestre por otra. Además del tema principal, tenemos grandes dosis de conspiraciones políticas y del día a día de unos cosmonautas que han de pasar mucho tiempo en una pequeña nave sin mucho que hacer. Lo cual, aunque parezca lo contrario, termina resultando de gran interés para el lector y complementa perfectamente la trama esencial. 

Si bien el arte de Alberto Jiménez Alburquerque puede parecer poco llamativo de primeras, no tarda en conquistarnos revelándose como un dibujo con un estilo propio y original. Los personajes están perfectamente caracterizados y son plenamente reconocibles. Además el diseño de toda la ingeniería, ya sea terrestre o extraterrestre, está muy conseguido.


Norma Editorial ha puesto su granito de arena dotando a la edición española con una portada especial que tiene unos tonos brillantes que llaman poderosamente la atención. Como únicos extras se adjuntan un par de "expedientes" que nos ayudarán a identificar mejor a los personajes.
Con "La Carta 44", Soule y Alburquerque nos regalan un cómic tremendamente entretenido que nos tendrá pegados a sus viñetas y hará que deseemos tener en nuestras manos el siguiente volumen. El cariño con que está hecho, con gran influencia de la ciencia ficción clásica, es muy de agradecer hoy día. Sólo puedo recomendaros que vayáis a la tienda más cercana y os hagáis con un ejemplar. ¿A qué esperáis?

Mi nota: 8

lunes, 24 de agosto de 2015

VERSUS: ESTÁN VIVOS (John Carpenter, 1988)

Estrenamos una nueva sección, con el nombre provisional de Versus (podéis proponer otros nombres que os gusten más) en la que podréis leer el análisis de una película en dos versiones: la de un amigo invitado, y la mía. Así podéis comparar y quedaros con la que más os guste. Para este primer Versus contamos con el buen amigo Gabriel Santiago, que fue quien me propuso la idea y al que podéis encontrar en Twitter como @gsantiagoc y en Instagram como gabrielsc88. La película elegida para estrenar esta sección es nada más y nada menos que el clásico de John Carpenter "Están Vivos". A continuación encontraréis la reseña de Gabriel en primer lugar, y después de la un servidor. Espero que os guste este experimento, y si alguien se anima a participar que no dude en contactarnos.

ESTÁN VIVOS (por Gabriel Santiago)

Antes de comenzar quiero destacar que como mal cinéfilo que soy, de John Carpenter solo he visto “Starman” y hace muchos muchos años, asi que escribo sin prejuicios.

Cuando se que voy a ver una película denominada “Serie B” siempre espero ver algo desastroso, cutre y que a las naves espaciales se le vean los hilos; por eso me sentí tan raro al ver esta película; ¿un mensaje de desigualdad protagonizado por un musculitos y con villanos con malos maquillajes?, debo admitir que me chirrió, no lo pude evitar. Más allá de que a manera personal el mensaje de los pobres son buenos y los ricos son muy malos me parece muy trasnochado (en este momento los lectores de este blog que son de Podemos han apagado el ordenador) , sigue siendo un tema profundo de analizar y duro de tocar; por eso al final no se si analizarla como una comedia profunda o un drama ligero (...o solo como una película de Serie B).

Lo que desde luego logra a la perfección es lograr ese entorno ochentero tardío, con vaqueros al estilo Julian Muñoz, peinados “lacados” imposibles y desde luego un clásico, la banda sonora hecha con sintetizador (algún día hablaremos de Rocky IV).

Como historia me pareció interesante, como película no puedo caer en la tentación de perdonarla por ser una película de bajo presupuesto; hay escenas que se alargan sin ningún tipo de razón (¿posiblemente llegar a 90 minutos?), hechos totalmente incoherentes (¿un camión de basura que después de recoger la basura la tira en el mismo lugar?) y la típica ingenuidad de los malos que hace que sea fácil vencerlos.

Creo que es un tema mucho más serio como para quedarte en el medio entre una cutrez “low cost” y una intelectualidad “indie”
Siento ganarme enemigos en mi primer análisis.

Hecho curioso:
- Si se fijan en la escena de la peluquería podrán encontrar al viejo del video “Enter Sandman” de Metallica.


Mi Nota: 5,5


ESTÁN VIVOS (por Dentro del Monolito)

-Camino todo el tiempo por la línea blanca. No molesto a nadie, nadie me molesta a mí. Tú deberías hacer lo mismo.
-La línea blanca está en el medio de la carretera. Es el peor lugar para conducir.

Este magnífico diálogo de Están vivos resume perfectamente la idea que John Carpenter quiere transmitirnos con esta película, la constante dicotomía entre sociedad e individualidad que gobierna nuestras vidas. Basada en el breve relato Eight o'clock in the morning de Ray Nelson, "Están vivos" supuso el regreso a la ciencia ficción de John Carpenter tras el fracaso comercial de Golpe en la pequeña China (1986) y El príncipe de las tinieblas (1987). Ese descalabro hizo que el presupuesto de esta película fuese extremadamente reducido, pero ello no fue impedimento para que el director se sacase de la manga una ácida y certera crítica a la sociedad moderna.

La buena ciencia ficción es aquella que utiliza recursos plenos de imaginación o de anticipación que nos ponen un espejo delante en el que reflejarnos, y John Carpenter es muy consciente de ello. El evidente mensaje de la cinta es un duro varapalo para los gobiernos controladores y la borreguil sumisión de las mayorías que ya empezaba a ser moneda común en los años en que se rodó la película, a la vez que se anticipó al férreo control al que estamos sometidos actualmente. Carpenter nos desvela que cualquier poder corrompe y subyuga, y esto queda patente en el protagonismo que le da a la televisión y cómo nos absorbe, ya sea directa o subliminalmente, hasta que dejamos de ser nosotros mismos.
La secuencia en que el protagonista usa las gafas por primera vez y descubre todo lo que no podemos ver a simple vista me parece sensacional. Pocas veces hemos visto cómo lo subliminal se convierte en literal, y el impacto que eso produce. Carpenter lo resuelve con maestría.

Pero no estamos sólo ante una película con mensaje, sino que Carpenter intenta que la cinta sea lo más divertida posible. Por momentos lo consigue, pero cierto es que la segunda mitad del filme pierde fuelle y el desenlace es bastante apresurado, lo que desluce el resultado total. Además, algunas decisiones no son del todo acertadas, y me explico. Teniendo al famoso luchador de wrestling Roddy Piper de protagonista, Carpenter no podía dejar pasar la oportunidad de rodar una pelea, y se explaya en un absurdo enfrentamiento de más de cinco minutos que nos deja atónitos, y que en mi opinión es lo peor de la película por larga y por ridícula.

Mención aparte merece la música, compuesta por el propio director con la ayuda de Alan Howarth, y que con apenas un par de notas consigue crear una atmósfera perfecta para cada secuencia.

Mucho se ha criticado la actuación de Roddy Piper, pero en mi opinión su interpretación no es tan mala. Teniendo en cuenta que no es un actor de cine profesional, a mí no me desentona demasiado como ese personaje curioso y socarrón que no duda en atacar a los invasores soltando frases lapidarias. Está claro que no tiene el carisma de un Kurt Russell, pero podría haber sido peor. Junto a Piper encontramos a Keith David, actor de segunda que ya trabajó con Carpenter en La Cosa (1982) y que se ha dedicado a prestar su voz en numerosas producciones de animación o videojuegos. La presencia femenina la aporta Meg Foster, actriz de mirada hipnótica que tampoco tiene demasiados minutos como para lucirse.

En definitiva, aunque estamos ante un clásico, vista a día de hoy funciona sólo a medias. La idea es muy buena y el mensaje está más vigente que nunca, pero la resolución se me antoja un tanto fallida sobre todo en la segunda mitad. Sé que a muchos les parecerá un sacrilegio, pero yo no vería con malos ojos un remake. Sin embargo, pese a sus defectos, sigue siendo una obra bastante decente y que demuestra el buen hacer de un director que sabe amoldarse a lo que tiene. Así que ya sabéis, obedeced y consumid.

Mi nota: 6

domingo, 23 de agosto de 2015

OPERACIÓN U.N.C.L.E (Guy Ritchie, 2015)

Si hace apenas unos días pudimos disfrutar de una gran película de acción y espionaje como Misión Imposible: Nación Secreta (2015), ahora viene esta Operación U.N.C.L.E. a presentar la alternativa. Resulta sorprendente que ambos títulos coincidan en la cartelera, pues podemos decir que comparten muchos elementos que las convierten en semejantes o, al menos, complementarias.

En primer lugar, el tono ligero con toques de comedia pero que esconde un guión bastante trabajado, con constantes giros en la trama que nos mantienen enganchados y hacen que las dos horas de metraje se nos pasen en un suspiro.
En segundo lugar, volvemos a tener escenas de acción sorprendentes. En "Operación U.N.C.L.E." varias de estas secuencias están rodadas de modo muy original, alguna de ellas transcurriendo en segundo plano o, directamente, resumidas como para quitarles importancia. El efecto es novedoso y, en mi opinión, ágil y fresco. 
El tercer punto en común es el carisma del reparto, siendo aquí si cabe lo más destacable de la cinta. La química alcanzada entre los tres protagonistas es sensacional, y consiguen complementarse unos a otros a la perfección. El tono socarrón de la película permite lucirse a un Henry Cavill que convierte a su personaje en una especie de sosias de James Bond con gran naturalidad. Pero la sorpresa interpretativa nos la dan los menos conocidos Armie Hammer y Alicia Vikander que forman una pareja imposible cuya relación nos depara algunos de los mejores momentos de la película. La presencia de Hammer resulta imponente en pantalla, y Alicia Vikander nos vuelve a regalar un personaje femenino de gran entidad, como ya hizo Rebecca Ferguson en la última "Misión Imposible". La aparición de un envejecido Hugh Grant resulta testimonial, sin aportar prácticamente nada.

La dirección de Guy Ritchie está plagada de estilo, tal vez algo más refinado que en películas anteriores. La original manera de mostrarnos la acción me parece un gran hallazgo. Como no he visto la serie original en la que se basa la película ("The man from U.N.C.L.E.", en España llamada "El hombre de C.I.P.O.L."), no sé cuánto ha incorporado Ritchie de ella y cuánto es de cosecha propia, pero supongo que el guión es meramente original. En esta ocasión le damos un notable alto al director. 
Otra de las virtudes de la cinta es la magnífica banda sonora. Guy Ritchie vuelve a demostrar su gran gusto a la hora de poner música a sus filmes con una variada selección de temas clásicos que empastan sorprendentemente bien con las imágenes. 

Por tanto, pese a tener tan reciente la película de Tom Cruise, no me cabe más que recomendar "Operación U.N.C.L.E." y, si es posible, hacer una sesión doble con "Misión Imposible: Nación Secreta" pues encuentro que las dos son entretenimiento puro y resultan complementarias y necesarias.

Mi nota: 8

jueves, 20 de agosto de 2015

THE AUTUMNLANDS: TOOTH & CLAW vol. 1 (Kurt Busiek, Benjamin Dewey - Image Comics)


Los habitantes de Keneil, una ciudad flotante sustentada por la magia, ven cómo día a día los recursos mágicos van agotándose y perdiendo su poder. Ante la amenaza que esto supone, formarán un grupo de hechiceros para intentar traer a un ser mesiánico de otra dimensión.

The Autumnlands: Tooth & Claw es una serie de corte fantástico creada por Kurt Busiek que nos presenta un universo particular habitado por seres con características muy humanas pero aspecto animal. El mundo está dividido en ciudades flotantes habitadas por seres poderosos que sustentan el poder y la magia, y tierras bajas donde malviven clanes atenazados por la pobreza y subyugados por las ciudades altas. El guión de Busiek pone sobre la mesa el conflicto cuando una de las ciudades flotantes se viene abajo.


Esta interesante premisa se desarrolla de manera desigual, aprovechando algunos conceptos mejor que otros. El universo que ha creado Busiek está muy bien definido, y desde el principio nos va a ir quedando muy clara la situación geopolítica del lugar, siendo esto uno de los aspectos más logrados de la obra. Aunque el ritmo es bueno y es difícil que nos aburramos, la serie adolece de escasez de personajes carismáticos que nos enganchen y nos lleven de la mano. El guión se centra mucho en las luchas de poder dentro de la ciudad caída, pero se olvida de definir correctamente a los personajes principales. Y es una pena, porque con los ingredientes con que cuenta la obra creo que se podía haber sacado mucho mas jugo. Pese a ello, tenemos enfrentamientos épicos y situaciones muy delicadas que nos harán pensar qué habríamos hecho nosotros.

El dibujo de Benjamin Dewey es otro de los puntos fuertes. El artista logra plasmar en cada viñeta la rica imaginería visual que nos propone este universo tan particular. Dewey alcanza un alto nivel de detalle a la hora de representar la gran cantidad de animales que pululan por la obra, y consigue dotar a cada uno de expresiones faciales que denotan sus emociones, cosa que no me parece nada fácil tratándose de rostros animales. También destaca el vestuario tremendamente ornamentado de muchos de ellos, que nos recuerda a tiempos medievales. Los decorados también están bien representados, aunque es cierto que en muchas viñetas los fondos son muy simples o casi inexistentes.
La colorista de moda Jordie Bellaire aporta un color menos llamativo que en otros trabajos suyos recientes, con un estilo más bien tirando a clásico, pero sin duda contribuye a aumentar la riqueza visual del cómic.


Este primer volumen es una buena toma de contacto con este original mundo que espero que siga desarrollándose factiblemente. Aunque tenemos un buen puñado de ingredientes llamativos, aún me falta algo para que la serie termine de engancharme del todo. Ojalá que lo consiga con el siguiente volumen.

Mi nota: 6

martes, 18 de agosto de 2015

LA CONSTELACIÓN DEL PERRO (Peter Heller)

«Mantengo a la Bestia en marcha, tengo a punto la 100 de poco plomo, preveo ataques. Soy bastante joven, soy bastante viejo. Pocas cosas me gustaban tanto como pescar truchas.»

Estas son las primeras líneas de La constelación del Perro, novela de Peter Heller del año 2012 y que dan buena idea de lo que vamos a encontrar en su lectura. Se trata de una novela en la que se nos cuenta el día a día de Hig, un superviviente de una enfermedad que ha acabado con la mayor parte de vida humana y animal del planeta. Junto a su perro Jasper y a su vecino/amigo Bangley, sobreviven como buenamente pueden atrincherados en un pequeño aeropuerto.

Recién empezada la lectura, aparecen inevitablemente las primeras comparaciones con la extraordinaria La Carretera (Cormac McCarthy). Sin embargo, a medida que el libro avanza, nos damos cuenta de que las semejanzas se quedan en la temática, en un escenario similar y en la aspereza de un par de pasajes. El resto es bien diferente. Todo que en "La Carretera" era invariablemente negro e inmisericorde, aquí se plantea con una gama de colores más amplia y con un rescoldo para la esperanza. "La constelación del Perro" está narrada en su totalidad en primera persona, como si el personaje de Hig estuviera escribiendo un diario. Estamos ante un libro lleno de momentos introspectivos, con cierta tendencia a describir las cosas de un modo poético y muy cargado de pasajes bucólicos.
El tema principal de la novela resulta ser la pérdida, y el autor opta por alejarse de géneros para dejar salir todo lo que al protagonista le pasa por la cabeza. En mi opinión, abundan en exceso las descripciones de la naturaleza y el escritor termina perdiéndose a menudo en disquisiciones que no tienen demasiado interés y que cortan el ritmo de la acción. Aunque me gusta que Heller huya de dar explicaciones detalladas sobre qué pasó en el mundo y cómo se originó la enfermedad que casi extingue a los seres humanos, finalmente el libro me da la sensación de estar muy desaprovechado. Nadie le quita mérito al modo de escribir del autor, que alterna algunos pasajes bellísimos con otros de "alta tensión". Sin embargo, la dicotomía entre la esperanza y la realidad en la que viven los protagonistas se me antoja extraña y forzada, siendo un elemento que no fluye con naturalidad.

Pese a ser obras muy diferentes, creo que la existencia de "La Carretera" juega mucho en su contra y termina empequeñeciendo esta "Constelación del Perro". O tal vez fueron las altas expectativas que tenía con esta novela las que hicieron que me quedara con un sabor de boca agridulce tras su lectura. Sin embargo, puedo recomedarla ya que ofrece algo distinto dentro de la temática apocalíptica/postapocalíptica y realmente está muy bien escrita. Me encantaría saber vuestra opinión.

Mi nota: 6

miércoles, 12 de agosto de 2015

BEDLAM vol. 1 (Nick Spencer, Riley Rossmo - Image)


¿Es posible la redención para un asesino psicópata? Esto es lo que nos plantea Bedlam, serie de la editorial Image creada por el guionista Nick Spencer y el dibujante Riley Rossmo.
Prefiero no desvelar nada de la trama para que la descubráis por vosotros mismos, tan sólo diré que gira en torno a Fillmore Press, un individuo que años atrás atemorizó a la población de Bedlam como el asesino enmascarado conocido como Madder Red.


"Bedlam" es un intenso y adictivo ejercicio donde sobrevuela la eterna lucha entre bien y mal, representada en varios niveles. El guión de Nick Spencer presenta algunas situaciones muy comprometidas que ponen sobre la mesa algunos debates espinosos que elevan la obra por encima de la media. Pero no sólo se queda ahí, ya que "Bedlam" también es un hábil juego del gato y el ratón donde los roles se intercambian. Podríamos decir que estamos ante una obra de género policíaco, aunque sus numerosos momentos tenebrosos o grotescos la acercan al terror. De hecho, encontramos algunas semejanzas con otra obra de "Image" ya reseñada aquí, Muerdeuñas, aunque creo que el tono de ambas son diferentes y "Bedlam" lleva el tema del asesino un paso más allá. Como sucedía en aquella, uno de los grandes aciertos de la obra es el gran carisma del personaje principal. En mi opinión, no es sencillo crear un personaje tan ambigüo y retorcido como Fillmore Press/Madder Red y hacer que nos llegue a caer bien. Cierto es que desde el principio le vemos como un trasunto del Joker (y sin duda "The First" es el trasunto de Batman) pero llevado al límite. Su relación con la detective Ramira Acevedo está muy bien tratada y supone otro de los puntos álgidos del cómic, sirviendo además para descongestionar un poco y aportar notas de humor. La trama se nos narra entremezclando dos líneas temporales, una enmarcada en la actualidad y la otra diez años atrás, en la que se nos cuenta a modo de flashbacks lo que sucedió entonces.

El artista Riley Rossmo le da a la obra un aspecto sucio y a veces emborronado, pero su trazo funciona perfectamente para transmitir ese tono siniestro que desprende el guión. El dibujo de Rossmo está magníficamente complementado con el color de Jean Paul Csuka. Los continuos flashbacks de la obra están marcados por el cambio de color, y se nos muestran con tonalidades grises y un único color resalta, el rojo. Aunque es un recurso que ya hemos visto anteriormente, su efecto es sobresaliente.


Con unas gotas del Joker, otras de "La naranja mecánica", algo de "Dexter" e incluso críticas veladas al estamento policial, "Bedlam" se revela como una gran serie que engancha desde el principio. Oscuridad, suciedad, imágenes perturbadoras, humor negro, y una sensación inquietante hacia el protagonista hacen de esta obra una gran sorpresa.
Esta reseña es sobre el primer volumen, de momento inédito en España y que comprende los 6 primeros números de la serie. Hasta el momento sólo se han editado 11 números que se han recogido en dos volúmenes, y parece ser que los autores han dejado la obra en stand-by. Así que aprovecho para hacer dos llamamientos: uno a los autores para que le den continuidad, y otro a las editoriales españolas para que la publiquen.

Mi nota: 9