jueves, 27 de octubre de 2016
THE DARK AND BLOODY en El Heraldo de Galactus
En nuestra nueva colaboración con los amigos de El Heraldo de Galactus, hablamos de una reciente miniserie de terror publicada en los USA por el sello Vertigo de DC. Estamos ante una historia de profundo calado psicológico en la que un veterano de guerra, continuamente perseguido por los traumáticos recuerdos de su participación en la guerra de Irak, verá como algunas de sus peores pesadillas empiezan a cobrar vida.
Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:
The Dark and Bloody, pájaro de mal agüero
miércoles, 26 de octubre de 2016
DIOSES DE EGIPTO (Alex Proyas, 2016)
Vivimos una época en la que las corrientes de opinión se mueven hacia un lado u otro con una fuerza irresistible. Muchas veces se elevan a los altares películas (o series, o videojuegos, o cómics, etc.) que no merecen tanta unanimidad, y parece que cualquiera que manifieste una opinión contraria tiene un criterio defectuoso. De igual manera, se puede machacar sin miramientos una película incluso antes de su estreno e influenciar al público para que vaya a verla con una idea preconcebida. El fenómeno es curioso, y aunque todo es respetable es precisamente esa masa (la que generaliza y pontifica respecto a una película) la que no respeta opiniones divergentes. Yo intento mantenerme aislado de ese tipo de corrientes (aunque a veces no te lo ponen fácil, la verdad) y trato de formarme una opinión después de ver la película, no antes. Todo esto viene a colación por las atroces críticas que por doquier ha cosechado Dioses de Egipto (Gods of Egypt), las cuales no han sido óbice para que un monolítico servidor se haya aventurado a su visionado. Una vez más, creo que la cosa no es para tanto.
"Dioses de Egipto" no es ni más ni menos que un producto de entretenimiento con el que pasar el rato disfrutando de sus excesos y sus múltiples errores. Sí, porque la película contiene momentos sumamente ridículos, pero desde su inicio queda claro que su pretendida grandilocuencia es autoconsciente, por lo que hemos de encarar su visionado desde el punto de vista del divertimento. En ese sentido, la película de Alex Proyas funciona suficientemente bien, ofreciendo una trama de aventuras con cierta gracia en la que dioses y humanos se ven involucrados en un enfrentamiento épico. Evidentemente, el guión transita bordeando peligrosamente el ridículo, pero en mi opinión se las apaña de alguna manera para lograr caer simpático.
Una película de este tipo, basada en un 90% en la utilización de cromas, necesita un CGI que esté a la altura. Lamentablemente, no es el caso. Los incontables efectos digitales son los que terminan lastrando el conjunto, ya que cada vez que se hace uso de ellos la película se convierte en una animación de videojuego cutre. Cierto es que el efecto de la diferencia de tamaño entre dioses y humanos no ha quedado del todo mal, pero el resto de FX parecen más propios de hace 20 años.
El elenco hace lo que puede, y frente a un Nikolaj Coster-Waldau correcto encontramos a Gerard Butler que no termina de cuajar como villano megalómano. La pareja de jóvenes Brenton Thwaites y Courtney Eaton están convicentes dentro de lo que cabe. También son reseñables las apariciones de Chadwick Boseman (el nuevo Pantera Negra de Los Vengadores) y del veterano Geoffrey Rush.
Mi consejo a la hora de ir al cine es no hacer caso a las críticas (ni siquiera a esta) y menos aún cuando sean unánimes (ver Un monstruo viene a verme). Cada persona tiene su criterio y su gusto, y ha de respetarse. En cuanto a la película, mi veredicto es un aprobado. A pesar de su evidente (y supongo que autoconsciente) horterismo patillero, "Dioses de Egipto" ofrece las suficientes dosis de entretenimiento para que no consideremos una pérdida de tiempo su visionado. Eso sí, egiptólogos y estudiosos de la Historia, manténganse alejados.
Mi nota: 5,5
"Dioses de Egipto" no es ni más ni menos que un producto de entretenimiento con el que pasar el rato disfrutando de sus excesos y sus múltiples errores. Sí, porque la película contiene momentos sumamente ridículos, pero desde su inicio queda claro que su pretendida grandilocuencia es autoconsciente, por lo que hemos de encarar su visionado desde el punto de vista del divertimento. En ese sentido, la película de Alex Proyas funciona suficientemente bien, ofreciendo una trama de aventuras con cierta gracia en la que dioses y humanos se ven involucrados en un enfrentamiento épico. Evidentemente, el guión transita bordeando peligrosamente el ridículo, pero en mi opinión se las apaña de alguna manera para lograr caer simpático.
Una película de este tipo, basada en un 90% en la utilización de cromas, necesita un CGI que esté a la altura. Lamentablemente, no es el caso. Los incontables efectos digitales son los que terminan lastrando el conjunto, ya que cada vez que se hace uso de ellos la película se convierte en una animación de videojuego cutre. Cierto es que el efecto de la diferencia de tamaño entre dioses y humanos no ha quedado del todo mal, pero el resto de FX parecen más propios de hace 20 años.
El elenco hace lo que puede, y frente a un Nikolaj Coster-Waldau correcto encontramos a Gerard Butler que no termina de cuajar como villano megalómano. La pareja de jóvenes Brenton Thwaites y Courtney Eaton están convicentes dentro de lo que cabe. También son reseñables las apariciones de Chadwick Boseman (el nuevo Pantera Negra de Los Vengadores) y del veterano Geoffrey Rush.
Mi consejo a la hora de ir al cine es no hacer caso a las críticas (ni siquiera a esta) y menos aún cuando sean unánimes (ver Un monstruo viene a verme). Cada persona tiene su criterio y su gusto, y ha de respetarse. En cuanto a la película, mi veredicto es un aprobado. A pesar de su evidente (y supongo que autoconsciente) horterismo patillero, "Dioses de Egipto" ofrece las suficientes dosis de entretenimiento para que no consideremos una pérdida de tiempo su visionado. Eso sí, egiptólogos y estudiosos de la Historia, manténganse alejados.
Mi nota: 5,5
martes, 25 de octubre de 2016
LA CASA Y EL CEREBRO en Terror.Team
Seguimos acelerando en Terror.Team, y hoy publicamos la reseña de una novela poco conocida en nuestro país, pero que es una de las grandes precursoras del género de casas encantadas. Considerada por Lovecraft como uno de los mejores escritos sobre el tema, La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton) anticipa buena parte de los elementos que serían implementados posteriormente en innumerables novelas de terror.
Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:
La casa y el cerebro (Edward Bulwer-Lytton)
miércoles, 19 de octubre de 2016
Primeras entradas en TERROR TEAM
Lenta pero inexorablemente, el universo monolítico se va expandiendo. Como ya sabréis, desde hace unos días Dentro del Monolito es miembro de pleno derecho de la web Terror.Team. Tal vez sea pecar de orgullo de padre, pero honestamente creo que los contenidos que van apareciendo allí son material de lectura obligada para cualquier amante del género, por lo que recomiendo encarecidamente su visita. Aún así, puedo anunciar que lo mejor está por llegar.
La sección de cortometrajes va tomando cuerpo, y os recuerdo que si tenéis un corto de terror y queréis que le demos visibilidad, podéis enviarlo al correo cortos@terror.team para que aparezca publicado en la página. Aparte de esto, de momento podéis encontrar un buen puñado de críticas de películas nuevas y clásicas, opiniones sobre las producciones más controvertidas y que poca gente ha visto, reseñas de cómics, además de artículos especiales como los dedicados a la mítica productora Hammer o a la verdadera cara del famoso matrimonio Warren, muy alejada de lo que muestran las películas de James Wan. Como podéis comprobar, el nivel está muy alto.
Con la vorágine de estos días de establecimiento de Terror.Team, no he podido ir anunciando por aquí los artículos que voy publicando, así que haré un pequeño resumen de lo que he podido aportar hasta ahora.
Empiezo con la flamante ganadora del festival de Sitges 2016, Swiss Army Man (Dan Kwan/Daniel Scheinert, 2016), tremenda oda a la escatología que sorprende por su originalidad y por el gran trabajo de Daniel Radcliffe interpretando a un cadáver.
Darling (Mickey Keating, 2015), es una interesante cinta de terror psicológico muy deudora de clásicos como Repulsión o La semilla del diablo, y que, como comprobaréis, cuenta con una contracrítica del amigo Hannibal Spencer.
Otra de las películas que analizo es Shelley (Ali Abbasi, 2016), de nuevo terror psicológico aunque con un resultado algo decepcionante. Esta es una de las películas que se han proyectado en el reciente festival de Sitges 2016.
En la divertida sección Las Visiones de Zoltar encontraréis mi opinión totalmente inventada sobre Shut In (2016), película que se estrenará próximamente y que estoy deseando ver para verificar la cantidad de aciertos o errores que hay en mi "predicción".
Por supuesto, también aportamos cómics de género. Mis aportaciones en este campo han sido Mesmo Delivery (Rafael Grampá) y el manga Museum (Ryousuke Tomoe), dos piezas más que interesantes, cada una en su estilo.
Y termino con la joya de la corona. Al empezar el proyecto de Terror.Team, me puse a buscar contenidos y topé, casi de casualidad, con una película desconocida y sin distribución llamada Savageland. Hubo algo que me llamó especialmente la atención en lo poco que pude encontrar sobre ella, así que ni corto ni perezoso, me puse en contacto con sus creadores y responsables para saber si podrían facilitarnos una copia para reseñarla. Para mi sorpresa, aceptaron de buen grado. Y no sólo eso, sino que además se pusieron a mi disposición para que les entrevistara, cosa por la que no puedo estarles más agradecido. Así que aquí podréis leer el resultado de mi debut como "periodista" y, por supuesto, mi opinión sobre la película que, ya adelanto, me sorprendió muy gratamente.
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| Crítica de Savageland |
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| Entrevista a los directores de Savageland |
Nada más, sólo me queda dar las gracias a mis compañeros en esta aventura por la ayuda que me prestan y por los artículos que están publicando, que ya os digo que no tienen desperdicio. Finalmente vuelvo a recomendaros que os paséis por la página y, si os gusta, nos haréis un gran favor compartiendo alguno de los contenidos. Muchas gracias!
domingo, 16 de octubre de 2016
SING STREET (John Carney, 2016)
Animado por buenas referencias, y sobre todo por el buen regusto que me dejaron sus anteriores películas, acudí animosamente a ver la nueva producción de John Carney, titulada Sing Street. En su momento, Once (2007) me gustó bastante, e igualmente Begin Again (2013) me dejó muy buen cuerpo. Por desgracia, no ha sucedido lo mismo con esta "Sing Street".
La película nos lleva a la Irlanda de los primeros años 80, donde un adolescente que vive en una familia desestructurada es trasladado a un colegio barato de los suburbios. Allí conocerá a una chica y, para conquistarla, decide crear una banda.
¿Qué es lo que falla aquí, si la película comparte espíritu y tono con sus predecesoras? Pues simplemente, que no he conseguido conectar con ella por varios motivos. En primer lugar, mientras que en "Once" y "Begin Again" Carney musicalizaba las cintas con canciones de tono folk y pop rayanas en ocasiones con el rock, aquí se ha decantado por la vertiente más hortera de la explosión british que se gestó a finales de los 70, y con la que me cuesta mucho comulgar. Por supuesto, esto no quita para que todos aquellos que disfruten con la música de grupos como A-Ha o Duran Duran, puedan regalarse los oídos con la banda sonora. Sin embargo, hay una cosa que no me parece demasiado lógica; y es que en aquellos años los adolescentes como los que protagonizan la película podían, por supuesto, verse influenciados por esta música tan popular, pero bajo mi punto de vista resultaría más adecuado relacionar a un grupo de chavales que estudia en un colegio suburbial con una vertiente mucho más rebelde e inconformista como es el punk de los Sex Pistols o The Clash, grupos que también explotaron en los mismos años pero que en la película quedan prácticamente ignorados.
Por otra parte, el protagonista me resulta un adolescente antipático y repelente que carece del carisma que, en mayor o menor grado, exhibían Glen Hansard y Mark Ruffalo. No estoy seguro de si la culpa debe recaer en el personaje o en el actor, aunque sospecho que hay un poco de ambos.
¿Qué es lo que falla aquí, si la película comparte espíritu y tono con sus predecesoras? Pues simplemente, que no he conseguido conectar con ella por varios motivos. En primer lugar, mientras que en "Once" y "Begin Again" Carney musicalizaba las cintas con canciones de tono folk y pop rayanas en ocasiones con el rock, aquí se ha decantado por la vertiente más hortera de la explosión british que se gestó a finales de los 70, y con la que me cuesta mucho comulgar. Por supuesto, esto no quita para que todos aquellos que disfruten con la música de grupos como A-Ha o Duran Duran, puedan regalarse los oídos con la banda sonora. Sin embargo, hay una cosa que no me parece demasiado lógica; y es que en aquellos años los adolescentes como los que protagonizan la película podían, por supuesto, verse influenciados por esta música tan popular, pero bajo mi punto de vista resultaría más adecuado relacionar a un grupo de chavales que estudia en un colegio suburbial con una vertiente mucho más rebelde e inconformista como es el punk de los Sex Pistols o The Clash, grupos que también explotaron en los mismos años pero que en la película quedan prácticamente ignorados.
Por otra parte, el protagonista me resulta un adolescente antipático y repelente que carece del carisma que, en mayor o menor grado, exhibían Glen Hansard y Mark Ruffalo. No estoy seguro de si la culpa debe recaer en el personaje o en el actor, aunque sospecho que hay un poco de ambos.
Respecto a Carney, reconozco que el hombre tiene un gran talento a la hora de crear temazos, independientemente del estilo que elija. Además, le concedo que el look ochentero en esta ocasión sí es totalmente fidedigno a aquellos años y su utilización queda más justificada que en otras producciones que tiran de nostalgia de manera mucho más rastrera. No se si será por la corta edad de los protagonistas, pero la trama me ha parecido mucho más ñoña que en las otras películas del director, o al menos más hortera. Hay diálogos que directamente parecen letras de canciones y que chirrían mucho puestos en boca de niños de 15 años, dando una sensación de impostura y pretenciosidad. A la película le sienta bien el tono de comedia, pero pierde fuelle cuando coge el tono melancólico.
En cuanto al reparto, destaco la labor de Lucy Boynton, quien ya destacara en The Black Coat´s Daughter (2015) en un registro muy diferente, y de Jack Reynor, a pesar de que su personaje (el hermano mayor) parece totalmente fuera de contexto. Me quedé con las ganas de ver más minutos a Aidan Gillen, quien tiene una presencia casi anecdótica.
En conclusión, y siempre bajo mi subjetivo punto de vista, estamos ante el primer patinazo de John Carney. "Sing Street" tiene buenos momentos, no lo niego, pero en conjunto naufraga por culpa de una serie de errores que lastran demasiado a la película. Y hablando de naufragios, me gustaría saber vuestra opinión, si habéis visto la película, sobre el final. Porque creo que la única solución coherente a ese final es que los protagonistas mueran ahogados.
Mi nota: 4
jueves, 13 de octubre de 2016
SYMMETRY en El Heraldo de Galactus
Nueva entrada de cómics en nuestra web amiga El Heraldo de Galactus. Hablamos en esta ocasión de Symmetry, obra de ciencia ficción que cuenta con Matt Hawkins y Raffaele Ienco como equipo creativo. "Symmetry" nos ofrece una sociedad distópica en la que el ser humano ha alcanzado un estado de "felicidad duradera" gracias a una inteligencia artificial asignada a cada individuo. Pero todo se desmoronará cuando una catástrofe natural siembre el caos.
Podéis leer la reseña completa en el siguiente enlace, o pinchando en la imagen:
Symmetry, la simetría está rota
lunes, 10 de octubre de 2016
UN MONSTRUO VIENE A VERME (J.A. Bayona, 2016)
Dicen que es más difícil fallar todos los resultados de una quiniela que acertarlos. Extrapolando esto a la cartelera cinematográfica, debe ser complicado ver dos obras maestras compartiendo cartel, pero aún más difícil debe ser que dos películas tan horrorosas como las que voy a citar coincidan en una misma semana. Tras la tortura que supuso El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (2016), y como uno nunca tiene bastante, le ha tocado el turno a Un monstruo viene a verme, promocionadísima nueva película de J.A. Bayona (El orfanato, Lo imposible). El resultado, para mi gusto, es absolutamente pésimo.
"Un monstruo viene a verme" está basado en una novela que, tras ver la película, puedo confirmar que no leeré nunca. Considero que hay poco que decir de la película en sí, ya que se trata de un producto sorprendentemente aburrido. De hecho, creo que Bayona se equivoca al introducir desde el principio un recurrente flash forward que desvela demasiado y le resta interés a la historia, aunque la verdad es que el propio desarrollo de la trama es el encargado de minar muy rápidamente la implicación del espectador. Tal vez sea porque yo esperaba algo con más enjundia, pero el caso es que no conseguí conectar con la película en ningún momento. La historia se me antoja demasiado telefílmica, y lo único supuestamente original (el monstruo) resulta tan plano y carente de atractivo como el resto de la cinta. Ni siquiera el tan cacareado componente lacrimógeno está bien implementado, por lo que considero que los espectadores que lloran durante su proyección es por haber perdido los casi 10 eurazos de la entrada en una película tan soporífera.
Mal vamos cuando el filme tiene que apoyarse en un par de secuencias de animación tan mediocres como innecesarias, sin que tan siquiera guarden entre sí una coherencia estética. Del monstruo casi mejor no hablar, ya que es un exploit descarado del Groot de Guardianes de la Galaxia. Lo único que lamento es no haber visto la película en versión original para, al menos, haber disfrutado de la voz del señor Liam Neeson. Tal vez la actuación del niño Lewis MacDougall (una curiosa mezcla de Tom Hanks y Jorge Sanz, pero en crío) sea lo único salvable de un elenco que demuestra que Sigourney Weaver ya está para hacer de yaya y que Felicity Jones sólo ha puesto interés en cobrar el cheque.
"Un monstruo viene a verme" está basado en una novela que, tras ver la película, puedo confirmar que no leeré nunca. Considero que hay poco que decir de la película en sí, ya que se trata de un producto sorprendentemente aburrido. De hecho, creo que Bayona se equivoca al introducir desde el principio un recurrente flash forward que desvela demasiado y le resta interés a la historia, aunque la verdad es que el propio desarrollo de la trama es el encargado de minar muy rápidamente la implicación del espectador. Tal vez sea porque yo esperaba algo con más enjundia, pero el caso es que no conseguí conectar con la película en ningún momento. La historia se me antoja demasiado telefílmica, y lo único supuestamente original (el monstruo) resulta tan plano y carente de atractivo como el resto de la cinta. Ni siquiera el tan cacareado componente lacrimógeno está bien implementado, por lo que considero que los espectadores que lloran durante su proyección es por haber perdido los casi 10 eurazos de la entrada en una película tan soporífera.
Mal vamos cuando el filme tiene que apoyarse en un par de secuencias de animación tan mediocres como innecesarias, sin que tan siquiera guarden entre sí una coherencia estética. Del monstruo casi mejor no hablar, ya que es un exploit descarado del Groot de Guardianes de la Galaxia. Lo único que lamento es no haber visto la película en versión original para, al menos, haber disfrutado de la voz del señor Liam Neeson. Tal vez la actuación del niño Lewis MacDougall (una curiosa mezcla de Tom Hanks y Jorge Sanz, pero en crío) sea lo único salvable de un elenco que demuestra que Sigourney Weaver ya está para hacer de yaya y que Felicity Jones sólo ha puesto interés en cobrar el cheque.
Sinceramente, mi cerebro es totalmente incapaz de comprender las buenas críticas de esta película, ni tampoco la tremenda emoción que embarga a algunas personas con su visionado. Je ne comprend pas! Si esta debe ser la confirmación de Bayona como director antes de encarar producciones importantes en los USA, mal pinta la cosa. Al menos podrían haber sido honestos poniendo un título más apropiado como "Un monstruo viene a dormirme". Pueden tacharme de hater si les place, pero diré que tanto mi mujer como mi madre, personas que tienen una mentalidad mucho más abierta que la mía ante este tipo de productos, comparten mi opinión. Concluiré con la frase que pronunció una señora de edad bastante avanzada al finalizar la proyección: "me ha gustado, pero menos que el anuncio".
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